Mauritania – África
Por José Rusconi
Creado y utilizado para transportar distintas cargas, el Tren del Hierro es una invitación a la aventura dentro de Mauritania. Los constantes desafíos que propone y la total falta de glamour forman parte de este trayecto africano.
Viajar a África muchas veces es sinónimo de aventura. Las grandes extensiones, sumadas a la amplia diversidad cultural, que muchas veces difieren de los cánones occidentales tradicionales, son opciones no siempre escogidas dentro de los paquetes de viajes tradicionales . Una de las posibilidades que hallamos, si decidimos viajar a Mauritania, es la de viajar en el Tren de Hierro.

Surgido en 1963, este tren ha sabido recorrer las tierras africanas conectando las distintas minas de hierro con el puerto de Nuadibú (o Nouadhibou) en la costa de Mauritania. Sus distintas denominaciones, «Iron Ore Train( El Tren de Hierro),» «Train du Desert (Tren del Desierto), dan cuenta de las características que tiene y los lugares (el Desierto del Sahara) que recorre este particular medio de transporte. El número total de vagones puede oscilar 200 y 210. Éstos le permitirán llegar a una extensión total de 2.5 kilómetros de extensión. Esta extensión total lo convierte en el tren más largo del mundo.

A la hora de viajar en el Tren del Hierro podemos optar entre dos opciones. Una, más confortable, es utilizar el vagón de pasajeros. Si esta es nuestra elección, deberemos adquirir un boleto que nos dará acceso a un pequeño vagón cerrado. La otra, mucho más intrépida, es viajar directamente dentro de los vagones de carga que transportan el tan cotizado hierro. Si esta es nuestra decisión, no deberemos gastar dinero en ningún boleto, aunque es importante remarcar que las dificultades serán mayores.

El recorrido puede demandar entre 19 y 21 horas. Como bien afirma Alfonso Mansoliver en su reseña para La Razón, el Tiempo no es el mismo en África: «Allá el tiempo no domina a los hombres, sino que son los hombres quienes dominan el tiempo. Nada ocurre por obra del tiempo, sino que son los propios hombres quienes parecen decidir el momento de sus acciones«.

El constante cambio de temperatura es un factor a tener en cuenta, ya que los abrasadores días pueden dar paso a noches en las que el clima es más bien frío. A esto deberemos sumarle la constante presencia del polvo que nos acompañará durante todo el recorrido. Al estar totalmente «desprotegidos», será necesario que los viajeros opten por colocarse algún tipo de protección tanto en la cara como en el cuerpo.

Los 704 kilómetros de recorrido no son para cualquiera. Enfrentar las adversidades y el duro clima requiere estar preparado. El escaso confort es uno de los factores constantes que deben tenerse en cuenta si se decide viajar en los vagones al aire libre.

Recorrer el trayecto emprendido por el Tren de Hierro en Mauritania es una experiencia poco tradicional. Sus constantes desafíos pondrán a prueba a los viajeros y es probable que la sed de aventuras sea saciada. La travesía es una invitación a recorrer los paisajes y conocer un poco más la cultura del continente africano.





























