Recorrer Argentina de norte a sur es una actividad que sin dudas nos regalará más de una sorpresa. Vení a conocer las sorpresas y atracciones de un camino único
Pavimento, empedrado y otros tipos de superficie. Frío y calor. Témpanos de hielo y desiertos abrasadores. Todo eso y mucho más podemos encontrarlo a medida que recorremos la Ruta 40.
En este viaje vamos a ser testigos de paisajes, climas, costumbres y experiencias que se modifican a medida que el contador de kilómetros aumenta. No es casual que sea así: el recorrido total abarca 11 provincias, naciendo en Santa Cruz y finalizando en Jujuy.

El punto de inicio de la ruta es el Cabo Vírgenes, ubicado en el departamento Güer Aike, en Santa Cruz. A partir de este momento y hasta completar recorrido vamos a atravesar 236 puentes, 20 reservas provinciales y a una gran cantidad de parques nacionales.
Además vamos a poder conocer 27 pasos cordilleranos, 60 pueblos y ciudades y descubrir las maravillas que nos regalan estos 5 puntos: el Parque Nacional Los Glaciares y la Cueva de las Manos, en Santa Cruz; el Parque Provincial Natural Ischigualasto, o “Valle de la Luna”, en San Juan; el Parque Nacional Talampaya, en La Rioja; y la Quebrada de Humahuaca, en Jujuy. Todos estos lugares están considerados Patrimonio de la Humanidad. Recorriendo la Ruta 40 vamos a poder conocerlos un poco mejor.

Uno de los puntos más interesantes y que mencionábamos antes es el Parque Nacional de Los Glaciares. Las maravillas de este lugar hacen que sea casi una obligación visitarlo. Acá vas a poder experimentar y disfrutar de un lugar imponente cuyo encanto y belleza nos dejarán con la boca abierta.
Los hielos continentales presentes también están bien acompañados, ya que el lugar abarca también un bosque andino-patagónico austral y sectores de la estepa patagónica. Es por eso que no sorpende que este sea el más extenso de los parques nacionales argentinos.
Siguiendo el recorrido nos ubicamos ahora en la provincia de Neuquén. Acá vamos a poder disfrutar, siguiendo el recorrido de la Ruta 40, del Camino de los Siete Lagos. A lo largo de un poco más de 100 kilómetros de recorrido vamos a poder conocer y disfrutar de los Lagos Lacar, Machónico, Falkner, Villarino, Escondido, Correntoso y Espejo. Otra de las opciones para conocer es el famoso Lago Nahuel Huapi, atracción que, si bien no está dentro del circuito, es recomendable visitar.
La gran belleza de los lagos se combina con paisajes que nos permiten disfrutar a medida que vamos recorriendo la Ruta 40. Durante todo el trayecto es posible detenernos y observar las maravillas de nuestro país.
Continuando la travesía, el siguiente punto destacado será Mendoza. Es importante recordar que la Ruta 40 atraviesa 11 provincias (Santa Cruz, Chubur, Río Negro, Neuquén, la mencionada Mendoza, San Juan, La Rioja, Catamarca, Tucumán, Salta y Jujuy). Aquí podremos recorrer y conocer destinos tan variados como Tunuyán, Godoy Cruz y la Ciudad de Mendoza.

La ciudad de Tunuyán es uno de los sitios que debemos conocer. Esta ciudad está ubicada en el corazón del Valle de Uco. Aquí encontramos una combinación perfecta entre vinos y gastronomía que sin dudas nos recibirá con los mejores sabores de todo nuestro viaje.
A la amplia gastronomía se le suma la posibilidad de hacer cabalgatas, caminatas y rafting. El turismo de aventura es sin duda uno de los puntos más fuertes de este lugar y por eso no debemos dudar ni una vez si estamos buscando ese tipo de experiencias.

Si seguimos subiendo podremos llegar a San Juan. Allí se encuentra uno de los lugares más increíbles de la Argentina: el Valle de la Luna; oficialmente llamado Parque Provincial Ischigualasto.
En Tenés que Ir hicimos una nota completa con sus recorridos y todo lo que tenés que saber para descubrir este maravilloso lugar. Podés visitarla accediendo al siguiente enlace: https://tenesqueir.com/2021/08/16/visitando-el-valle-de-la-luna/

Una vez que haya terminado nuestra visita al Valle de la Luna, la Ruta 40 nos invita a continuar el recorrido. Nuestro próximo destino está en La Rioja, ya que allí se encuentra uno de los puntos más visitados de nuestro país: el Parque Nacional Talampaya.

En este sitio podremos optar por distintas excursiones que nos van a permitir conocer un poco mejor el parque. El Cañón de Talampaya es un verdadero coloso que nos toparemos durante nuestro viaje y que realmente nos sorprenderá con su tamaño.
El ascenso por la Ruta 40 continúa. Nuestro recorrido nos hará atravesar la provincia de Catamarca. Aquí es importante destacar el paraje llamado «El Eje».

En este punto confluyen la Ruta 40 con la Ruta Provincial 53. Otro de los datos destacados de este lugar es que, si queremos visitar Belén de Antofagasta y otras localidades catamarqueñas, debemos inevitablemente atravesarlo.
Si continuamos nuestra travesía por la Ruta 40 tendremos la posibilidad de llegar a la anteúltima provincia de nuestro recorrido: Salta. Durante esta parte de nuestro recorrido podremos conocer las tradiciones de distintos pueblos salteños. El trayecto que conecta a la localidad de Cafayate con la ciudad de Cachí es sumamente rico e interesante en experiencias.
Los 157 kilómetros de recorrido por la Ruta 40 nos regalarán paisajes coloridos. Sumados a estos están las formaciones rocosas que completan el paisaje del lugar generando entusiasmo en los tramos finales de nuestro recorrido.
Se acerca el final del viaje y por eso debemos encarar el último tramo con más energía. Para finalizar deberemos entrar a Jujuy, la última provincia atravesada por la Ruta 40. Aquí se ubica nuestro último destino: La Quiaca.

En este zona se encuentra el límite argentino con Bolivia y es precisamente por eso que este punto es de sumo interés dado el gran intercambio cultural que se genera en esta zona. Las actividades entre las que podemos optar por hacer en la ciudad van desde caminatas y paseos para recorrer el lugar hasta fiestas populares como la «Manka Fiesta».

Un punto interesante para conocer durante nuestra visita es la Quebrada de Humahuaca. En este lugar podremos conocer la historia de los pueblos quebradeños que tienen sus raíces en esta zona. Además, podremos disfrutar del pintoresco paisaje de la quebrada. Nuestra recomendación es que no dejen de visitar el Cerro de los Siete Colores, un imponente lugar que sin dudas merece la pena ser visitado y recorrido.
El viaje terminó. A lo largo de más de 5000 kilómetros nos regaló paisajes y postales verdaderamente maravillosos. La posibilidad de visitar, y conoctar, todos estos destinos fue surgiendo a medida que recorríamos los distintos caminos que la Ruta 40 nos ofrecía. Fue, sin dudas, una experiencia movilizadora.





























