Las mejores opciones para disfrutar y recorrer Lisboa

0
59

Lisboa – Portugal

La capital de Portugal es sin dudas una de las ciudades más lindas y tradicionales de Europa. Su ubicación entre colinas y en la desembocadura del río Tajo le dan un encanto particular a este destino. En Tenés Que Ir vamos a contarte cuáles son las opciones infaltables si decidís conocer Lisboa

Es importante arrancar comentándote un punto fuerte de este destino: su clima. Esta ciudad, perfecta para una escapada de unos días, cuenta con un tiempo estable  durante prácticamente todo el año, característica que sin dudas la coloca como una gran opción durante todas las estaciones

Alfama

Este barrio de Lisboa nos enseña la cara más auténtica de la ciudad. Parte de esto tiene su razón en que este fue uno de los lugares menos afectados por el terremoto de 1755 que sí castigó a las otras partes de la ciudad.

En Alfama vamos a poder conocer los miradores, monumentos y pequeñas callejuelas estrechas de Lisboa. Sumándose a estos vamos a poder encontrarnos con casas con fachadas de colores y también con varios restaurantes tradicionales donde la expresión musical del Fado tiene todo el protagonismo.

Una parada obligatoria en este barrio es el Mirador de Santa Lucía. Junto al encanto que lo caracteriza – los azulejos portugueses y el estilo decadente a la cabeza – las vistas son espectaculares: el Castillo de San Jorge, el Monasterio de San Vicente de Fora y el Estuario del Tajo.

Catedral Sé

Se trata de la iglesia más antigua de la ciudad pues fue construida a partir de 1147. De estilo románico, junto a la misma posteriormente se construyó un convento de estilo gótico.

La Catedral de Lisboa – conocida como la Sé -, es la sede del Arzobispado y un precioso edificio religioso. Las reconstrucciones y modificaciones que ha sufrido a lo largo de su historia han hecho que prácticamente coleccione estilos arquitectónicos.

La Baixa

La Baixa Pombalina comprende un conjunto de calles que comienzan en la Plaza del Comercio – el centro neurálgico de Lisboa – y termina en la Plaza de los Restauradores. En medio, un conjunto de calles perfectamente cuadriculadas repletas de turistas, comercios y restaurantes nos van a permitir conocer y disfrutar de este lugar.

Un dato importante es que en este punto es donde se desarrolla la vida comercial de la ciudad de Lisboa. Una buena manera de recorrer La Baixa es iniciar nuestro camino en la Plaza de Rossio (oficialmente, Praça Dom Pedro IV, como atestigua la estatuta del rey portugués que la preside). Allí vamos a poder contemplar algunos de los monumentos más destacados de Lisboa: el Teatro Nacional de Doña María II, de estilo neoclásico, y la Iglesia de São Domingos en sus inmediaciones, lugar de coronación de los antiguos monarcas portugueses.

Praça Dom Pedro

La Baixa alberga también una de las mayores atracciones de Lisboa: el Elevador de Santa Justa, que conecta en sus 32 metros de subida con el Barrio Alto. Nuestra recomendación es que te subas a él para disfrutar de las estupendas vistas de la ciudad que se obtienen desde su terraza

Barrio Chiado

El Barrio de Chiado se extiende a media colina por las cercanías del Elevador de Santa Justa y el Convento do Carmo. En la actualidad es una de las zonas más elegantes de la ciudad. Además, cuenta con modernas tiendas, cafés y restaurantes.

Uno de los ejes del mismo es la calle Garret, en uno de cuyos rincones se encuentra el famoso café A Brasileira, frente a la estatua de Fernando Pessoa. En los alrededores de esta calle vas a encontrarte todo tipo de tiendas (sobre todo, boutiques de nuevos diseñadores) y librerías antiguas que harán las delicias de los amantes de los libros. La más visitada, por estar considerada la más antigua del mundo, es la Livraria Bertrand, fundada por dos franceses en 1732.

Dato: el Barrio Chiado, desde finales del siglo XIX y principios del XX, comenzó a ganar importancia en la ciudad por ser el predilecto de poetas y escritores para reunirse y celebrar sus tertulias.

Parque Eduardo VII

Este parque es uno de los más céntricos de la capital portuguesa. Además de acoger varios eventos anuales que atraen cientos de turistas, cuenta con su propio jardín botánico y con un mirador desde el que se obtiene una de las mejores vistas del centro de la ciudad.

Dato: Portugal no tuvo ningún rey conocido como Eduardo VII. Entonces, ¿por qué este parque tiene ese nombre? Muy sencillo: el parque fue rebautizado con motivo de la visita a Lisboa del monarca británico Eduardo VII en 1902, personaje que buscaba sellar una alianza diplomática y comercial entre ambos países. En su origen, se llamaba Parque da Liberdade, pues fue construido como prolongación de la famosa Avenida da Liberdade de Lisboa.

En lo más alto del parque vas a encontrarte con un bonito mirador que tiene gigantesca bandera portuguesa: ésta les recuerda a los lisboetas, cada día, el orgullo de ser portugués. La zona central del parque está compuesta de pasto y cuenta con dos paseos laterales de adoquines a los lados.