Al visitar este lugar se puede entrar en contacto con pueblos detenidos en el tiempo y rodeados de paisajes espectaculares que parecen sacados de un cuento
Desiertos de colores a más de 3000 metros de altura, volcanes y salares son algunos de los singulares escenarios que se encuentran en la Puna. Esta región, ubicada al noroeste del país, es ideal para vivir un viaje de aventura mientras se disfruta de majestuosos paisajes.

Una de las propuestas de La Ruta Natural, una de las mejores maneras de iniciar el recorrido, es empezar en San Salvador de Jujuy, recorrer la Quebrada de Humahuaca y llegar a las Salinas Grandes, pasando cerca de Purmamarca y por la Cuesta de Lipán.
Un consejo a la hora de recorrer el lugar es hacerlo durante la época seca, es decir, de abril a mayo o de octubre a noviembre. Durante esos periodos se evita entrar en contacto con las lluvias intensas. Estas pueden volver intransitables los caminos. Otro factor a tener en cuenta es que se recomienda llevar abrigo debido a las bajas temperaturas durante el invierno e incluso en las noches de verano. También hay que tomar precauciones contra el mal de altura, la insolación y la deshidratación.

Opciones imperdibles
Las Salinas Grandes se cubren de agua en temporada de lluvias y el color turquesa crea un escenario increíble. Recorrer los caminos internos de este desierto de sal a 3.450 metros sobre el nivel del mar ofrece postales inolvidables.

El Monumento Natural Laguna de los Pozuelos es otro lugar que no hay que dejar visitar: uno de los grandes humedales de la Puna es un destino para visitar en el día. Es el sitio ideal para los fanáticos de avistaje de aves y para todos aquellos que disfruten de paisajes extremos y solitarios.
Por otra parte, el Valle de la Luna de Cusi Cusi es uno de los rincones más interesantes de la Puna jujeña. Este lugar poco conocido esconde un valle con extrañas formas, paisajes espectaculares y colores que parecen de Marte. Está ubicado a la vera de la Ruta Nacional 40.

Además, si hay una imagen que identifica a la Puna es la del Viaducto La Polvorilla, una obra de ingeniería excepcional que sostiene el paso del icónico Tren a las Nubes. Aunque puede visitarse todo el año, lo mejor es mejor asegurarse el boleto con anticipación para evitar sorpresas.
Tolar Grande es un lugar agreste destinado a viajeros con alma de expedicionarios. Con atractivos como el Desierto del Diablo, el Cono de Arita, los Ojos de Mar, el Salar de Arizaro, entre muchos otros, su belleza es espectacular.

Otra interesantes opciones son Antofagasta de la Sierra y el pequeño pueblo de El Peñón, a 550 kilómetros de San Fernando del Valle de Catamarca. Allí se encuentran los diversos atractivos como Puna catamarqueña, lugar que cuenta con varios volcanes y el inmenso Campo de Piedra Pómez.





























