La provincia alberga opciones que deslumbran con su diversidad y belleza. Estas maravillas naturales hacen de Córdoba un destino incomparable para quienes buscan conectar con la naturaleza en un entorno sorprendentemente diverso.
San José de las Salinas
Salinas Grandes es una de las maravillas poco conocidas de la provincia de Córdoba. Está ubicada al noroeste de la provincia (y a 180 kilometros al norte de la capital) y comparte territorio con La Rioja, Catamarca y Santiago del Estero. Este desierto de sal es uno de los mejores lugares para ver atardeceres, ya que cuenta con una laguna salada en la cual se reflejan los colores cálidos en contraste con los fríos, lo que da la sensación de perder el horizonte y, por ende, la tierra se confunde con el cielo.

El mejor momento para visitarlas es en la época seca del año (primavera-otoño), evitando las lluvias, ya que el suelo se pone barroso y se torna difícil el acceso.

Además de las caminatas por un paisaje que parece lunar, también podés visitar el Refugio de Vida Silvestre Monte de las Barrancas. Esta es un área natural protegida para la preservación de la biodiversidad de la zona, una especie de “isla verde” en el medio de las Salinas.
Macizo de Los gigantes
Los Gigantes es la meca de las actividades al aire libre en Córdoba. Pasando la localidad de Tanti, muy cerquita de Carlos Paz, se levanta este imponente macizo que marca el punto de referencia del comienzo de las Sierras Grandes. En este lugar vas a poder disfrutar de cabalgatas, senderismo para todos los niveles, escalada, visitar cuevas y ríos subterráneos, avistaje de aves, entre otros.

Una de las actividades más populares es subir al cerro Mogote (2400 msnm), el más alto de toda la zona de Los Gigantes. Esta actividad tiene una duración de aproximadamente 3 horas y cuenta con una dificultad media. Si bien llegar a su cima requiere un esfuerzo extra, la vista panorámica de la cumbre es el mejor premio.

El Hueco, Traslasierra
El Hueco es el bosque de Tabaquillos, el más grande de la provincia, y alberga los árboles más grandes y antiguos. Estos árboles son muy especiales, ya que solo crecen en altura y su corteza se asemeja a una “piel de cebolla”. En El Hueco, además, está lleno de “barbas de viejo”, un musgo indicador de que el aire que se respira es muy puro.

Para conocer este bosque es necesario que te registres al comienzo del sendero en la localidad de Los Molles, Traslasierra. Hay que realizar un trekking de 4 a 6 horas de ascenso de dificultad alta.

Si tu idea no se centra en el trekking, vale la pena también ir a la reserva aunque no realices esta caminata de varias horas, ya que el lugar es naturaleza en su máximo esplendor por donde lo mires. Es importante que tengas en cuenta que como es un lugar de preservación, se debe ser sumamente respetuoso, no se puede acampar ni realizar fuego y hay que tomar todas las medidas de cuidados medioambientales pertinentes.
































