¿Sabías que algunos simples consejos pueden transformar tu experiencia de vuelo? Chris Haslam, experto en viajes y editor de The Times, ha compartido algunos de sus mejores trucos después de años de experiencia en el aire. A continuación, en Tenés Que Ir te damos sus seis recomendaciones para que tus vuelos sean más cómodos y puedas disfrutar de cada momento.
1. Hacé el check-in en línea y asegurá tu lugar favorito
Uno de los pasos más importantes para un viaje sin problemas es hacer el check-in en línea desde la app de la aerolínea. Este sencillo paso te permite elegir tu asiento con anticipación, evitar el temido asiento del medio y hasta incrementar tus chances de recibir tu comida antes que el resto.
Las aplicaciones de las aerolíneas también suelen enviar notificaciones sobre posibles cambios en el vuelo o en la puerta de embarque, así que tenés la oportunidad de reaccionar rápidamente.
2. Elegí estratégicamente tu asiento
La ubicación de tu asiento puede hacer una gran diferencia en la comodidad de tu vuelo. Haslam recomienda optar por un asiento de pasillo en la parte delantera de la cabina. ¿Por qué? Porque no solo tenés más movilidad, sino que también podés salir del avión más rápido una vez que aterrices. Además, este lugar es ideal si preferís no estar tan cerca de los motores, donde el ruido puede ser mayor.
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3. El momento de abordar es clave
Si te tocó un asiento en el medio, una buena estrategia es esperar hasta el final para abordar. Esto te da la oportunidad de observar qué asientos quedan vacíos y, si hay suerte, tal vez puedas cambiarte a un lugar más cómodo.
Entrar al final del embarque significa que vas a tener que esperar menos tiempo sentado antes del despegue, lo que ayuda a reducir el tiempo que pasás en la cabina.
4. Respetá el espacio de otros pasajeros
El espacio dentro de un avión es limitado y cualquier movimiento puede molestar a otros pasajeros. Haslam insiste en que, si querés reclinar tu asiento, lo hagas con cortesía. Una advertencia suave antes de reclinar ayuda a que el pasajero detrás de vos se prepare, y es una manera de evitar la incomodidad en vuelos largos.
Este tipo de consideración contribuye a una experiencia de vuelo más agradable para todos y reduce el riesgo de conflictos entre pasajeros.
5. Llevá tu propia comida y bebidas
La calidad de la comida en los vuelos ha disminuido en los últimos años, y algunos vuelos cortos ya ni siquiera ofrecen servicio de comida. Por eso, Haslam recomienda llevar tu propio pícnic.
Podés preparar un snack antes de salir de casa o comprar algo en el aeropuerto. Esto asegura que tengas algo que te guste y que te mantenga satisfecho, sin depender de las opciones limitadas a bordo. Además, no olvides llevar una botella de agua reutilizable para llenarla después de pasar el control de seguridad. La hidratación es esencial en vuelos largos, ya que la altitud y el aire seco de la cabina pueden hacer que te deshidrates rápidamente.
6. Mantené la calma al aterrizar
El aterrizaje suele ser uno de los momentos más estresantes, especialmente si estás apurado por salir del avión. Sin embargo, Haslam sugiere mantener la calma y esperar a que el flujo de pasajeros empiece a moverse. Esto reduce el estrés y el riesgo de accidentes al levantarse apresuradamente.
También recordá que la salida del aeropuerto depende de otros factores, como el tiempo que tarda en llegar el equipaje, así que a veces apresurarse no es tan útil.

Siguiendo estos sencillos consejos, vas a poder hacer que tus vuelos sean más cómodos y placenteros, transformando la experiencia en algo que realmente disfrutes.





























