Si estás pensando en viajar al exterior en 2025, hay algo que no podés olvidar: tu pasaporte. Aunque algunos destinos vecinos como Brasil, Chile, Uruguay, Paraguay y Bolivia permiten el ingreso con el DNI, en otros países es obligatorio presentar este documento. Y no hay peor momento para descubrir que está vencido que cuando ya tenés los pasajes comprados.
Para evitar sorpresas de último momento y asegurarte un viaje sin complicaciones, en Tenés Que Ir te contamos todo sobre cómo tramitarlo, cuánto cuesta y las diferentes modalidades disponibles.
¿Cómo se tramita el pasaporte?
El proceso es mucho más simple de lo que pensás y podés hacerlo en apenas 15 minutos. Solo tenés que seguir estos pasos:
- Elegí el Registro Civil más cercano o sacá turno en un Centro de Documentación RENAPER a través de la aplicación Mi Argentina.
- Presentate el día del turno con tu DNI vigente y, si lo tenés, el pasaporte anterior (no es obligatorio).
- Llevá impreso o en foto el turno y el comprobante de pago.
- Guardá la constancia del trámite para hacer el seguimiento online con la ID otorgada.
- Cuando el correo entregue el pasaporte, cualquier mayor de 18 años puede recibirlo con la constancia del trámite.
Si sos menor de 18 años, tenés que ir con tu madre, padre o representante legal y llevar también tu DNI vigente.

¿Cuánto cuesta el pasaporte y cuándo llega?
Dependiendo de la urgencia con la que necesites tu pasaporte, hay tres opciones disponibles:
- Trámite habitual: cuesta $35.000 y se entrega en dos o tres semanas. Es la opción ideal si estás planificando con tiempo y querés ahorrar dinero.
- Pasaporte exprés: cuesta $70.000 y se entrega en 96 horas hábiles. Se tramita exclusivamente en oficinas del RENAPER.
- Pasaporte al instante: cuesta $125.000 y se gestiona en los principales aeropuertos del país. Se entrega entre dos y seis horas después de iniciado el trámite. Es la salvación si te das cuenta de que no tenés el pasaporte justo antes de embarcar.

¿Cuánto dura el pasaporte?
Para mayores de 18 años, el pasaporte tiene una vigencia de 10 años. En el caso de los menores, su duración es de 5 años.
Las vacaciones son un momento para disfrutar y relajarse, no para correr contra el reloj por un trámite que podrías haber resuelto con anticipación. Revisá tu pasaporte ahora y asegurate de que todo esté en orden para que el único problema sea decidir qué vas a llevar en la valija. ¡Buen viaje!
































