Tu perro merece conocer la Patagonia. Bariloche es el destino perfecto para viajar juntos, donde los paisajes de ensueño se encuentran con una infraestructura cada vez más pensada para los amigos de cuatro patas.
Planificar un viaje a Bariloche sin tu compañero peludo suena cada vez menos necesario. La ciudad patagónica se reinventó en los últimos años para recibir viajeros que no quieren dejar solos a sus perros en casa. Si vos también pensás que el mejor compañero de aventura es quien te recibe moviendo la cola, esta nota es para vos. Desde el momento en que tocás tierra en la región, notarás que Bariloche entiende lo que significa viajar con mascotas.
Alojamiento: donde tu perro se sentirá como en casa

El primer desafío de cualquier viaje pet friendly es encontrar dónde hospedarse. En Bariloche, la oferta se multiplicó exponencialmente. Cabañas aisladas en el bosque, hosterías con parques cerrados, hoteles boutique de montaña: casi todos aceptan huéspedes de cuatro patas. Lo fundamental es comunicarse con anticipación. Consultá directamente en el directorio de alojamientos de Bariloche: muchos lugares ofrecen camas especiales para perros, comederos en la habitación y espacios verdes vallados donde tu mascota puede correr sin riesgos. Algunos alojamientos incluso tienen servicios de cuidado si vos querés explorar algo donde no puedan entrar. Las políticas varían: algunos cobran un suplemento diario, otros solo piden que avises. Lo importante es que no te quedes con la duda antes de reservar.
Senderos y playas: la verdadera aventura comienza aquí

Ahora sí: llegó el momento de explorar. El legendario Circuito Chico es prácticamente obligatorio. Este recorrido de 80 kilómetros ofrece paradas espectaculares donde tu perro puede estirar las patas, respirar aire de montaña pura y disfrutar de vistas que te dejarán sin palabras. Las playas tranquilas del lago Nahuel Huapi son ideales para caminatas relajadas donde el agua cristalina y la fauna local crean un escenario casi irreal. También está el lago Gutiérrez, menos concurrido y perfecto para quienes buscan intimidad con la naturaleza. Acá es crucial: siempre llevá correa, bolsitas para recoger lo que tu mascota deje, y respetá la fauna local. No molestés patos ni otras aves. Los perros felices son perros responsables.
Después de la aventura: cafés y cervecerías dog-friendly

El viaje no termina cuando baja el sol. Bariloche tiene cafeterías y cervecerías con patios abiertos donde se permiten amigos de cuatro patas. Imaginá esto: compartís un chocolate caliente artesanal o probás una cerveza local mientras tu perro descansa a tus pies, disfrutando del aire fresco patagónico. Llevá agua fresca y snacks para tu mascota, especialmente en verano cuando los días son largos e intensos. Muchos locales tienen bebederos especiales.
Viajar con tu perro a Bariloche no es un lujo, es una experiencia que transforma el viaje en algo mucho más significativo. Porque la Patagonia es mágica, pero la Patagonia con quien siempre te espera con alegría, es inolvidable. ¿Ya reservaste?
































