Si sos un amante del surf, Bali es el destino que tenés que marcar en tu calendario. Olas de clase mundial, playas paradisíacas y una comunidad de surfistas que te recibirá con los brazos abiertos.
Bali se convirtió en la meca del surf mundial y los argentinos ya lo saben. Desde hace años, viajeros de todo el país desembarcan en esta isla indonesia buscando aquellas olas perfectas que ves en las películas. Lo bueno es que la realidad supera la expectativa. No es casualidad que Devon Howard y Victor Bernardo, dos figuras destacadas del surf mundial, hayan filmado «Your Own Drum» en estas playas. Quince minutos de puro surfing de ensueño que te van a dejar con ganas de empacar la tabla y salir corriendo hacia el aeropuerto de Ezeiza.
Las playas donde las olas son la estrella

Bali no es una playa, son decenas. Pero algunas se destacan por su consistencia y calidad de olas. Uluwatu es el clásico: acantilados espectaculares, olas potentes y vistas que te cortan la respiración. Si preferís algo más accesible y con ambiente de comunidad, Canggu es tu lugar. Es donde se concentra la mayoría de los surfistas y donde encontrás desde escuelas para principiantes hasta breaks para expertos. Padang Padang, en cambio, es más íntimo: una playa pequeña rodeada de vegetación donde las olas rompen perfectamente. Y si buscás tranquilidad sin sacrificar la calidad del surf, Keramas ofrece olas consistentes con menos multitud.
Cómo organizar tu viaje de surf a Bali

Los vuelos desde Buenos Aires hacia Bali rondan los 1.200 a 1.800 dólares dependiendo de la temporada. La mejor época para surfear es de abril a octubre, cuando los alisios traen olas más consistentes. Alojarte en Canggu o Uluwatu te pone cerca de las mejores playas. Las pensiones y hostales para surfistas abundan, con precios muy accesibles: desde 15 dólares por noche en un dorm hasta 50 dólares en habitaciones privadas. Llevá tu tabla o alquilá una ahí (entre 5 y 10 dólares diarios). Lo importante es que cuando llegues, el océano estará esperándote.
Bali te espera con olas, aventura y la promesa de esos días de surf que recordarás de por vida. No es solo un destino, es una experiencia transformadora. Tus próximas vacaciones pueden empezar en Bali.





























