Mendoza de noche: dónde ir si querés bailar sin arrepentirte después

0
4

Cuando cae la noche en Mendoza, la ciudad se despierta con una energía completamente diferente a la que ves durante el día entre viñedos y montañas.

Si pensás que Mendoza es solo vinos y paisajes bucólicos, te estás perdiendo una de las escenas nocturnas más animadas del país. Después de un día de cata de Malbec y recorridas por bodegas, nada como regresar al centro para descubrir qué sucede cuando el sol se esconde. La ciudad ofrece opciones para todos los gustos: desde boliches de puro baile hasta bares sofisticados donde probás cócteles de autor mientras disfrutás de música en vivo.

Wabi Fun Club: el epicentro de la movida mendocina

Si lo que buscás es energía pura y una pista llena de gente dispuesta a bailar hasta el amanecer, Wabi Fun Club es tu destino. Este lugar se posiciona como el referente indiscutible de la vida nocturna mendocina, y los viernes por la noche lo confirman: la atmósfera alcanza su punto máximo de intensidad. La infraestructura es impresionante: desde el momento en que entrás, todo está pensado para que disfrutes sin preocupaciones. Los baños están inmaculados, el personal de seguridad brinda confianza, y la música —cuidadosamente seleccionada— mantiene el ritmo que vos y tus amigos necesitaban.

El punto en contra: si preferís conversar sin levantar la voz, probablemente no sea tu lugar. Wabi es para quienes quieren sumergirse en la multitud y la adrenalina de un club a full. Los precios son accesibles comparado con otros boliches del país, y los viernes es recomendable llegar antes de las 23:30 para evitar colas largas.

Black Jagger Club: sofisticación y buena mesa

Si preferís una noche más sofisticada pero igualmente divertida, Black Jagger Club te ofrece lo mejor de ambos mundos. Ubicado en el centro de Mendoza, combina un ambiente pulido con la mejor música de moda. Acá la experiencia es diferente: no solo venís a bailar, sino a disfrutar de cócteles bien hechos y una picada gourmet que vale cada peso invertido.

La zona VIP existe si querés elevarte un poco más en la experiencia (y en el presupuesto), pero incluso en la zona general te sentís cuidado. Un detalle: a veces se permite fumar adentro, así que si eso te molesta, avisale al mozo. Los precios son más altos que en otros lugares, pero la calidad del servicio y la clientela que atrae justifican la inversión. Black Jagger es perfecto para una noche especial con tu pareja o una salida memorable con amigos.

Brader Hops: para los que eligen cerveza antes que ruido

No todo es baile en la noche mendocina. Brader Hops representa la otra cara de la moneda: un espacio relajado donde la cerveza artesanal es la protagonista. Con una carta que incluye desde clásicos hasta innovaciones locales, este lugar te invita a disfrutar sin prisa. Las lomitos y pizzas que acompañan son buenos aliados para una noche tranquila con amigos, conversación fluida y descubrimiento de nuevos sabores cerveceros.

Mendoza después del atardecer no es solo lo que te imaginás. La ciudad tiene ritmo, estilo y opciones para cada estado de ánimo nocturno. Ya sea que busques danzar sin parar, disfrutar de ambiente sofisticado o simplemente beber buena cerveza entre amigos, acá encontrás tu lugar. La próxima vez que viajes a Mendoza, no pongas el fin de semana solo para bodega: reservá al menos una noche para explorar lo que sucede cuando caen las luces del día.