Moscú después del atardecer es otra ciudad. Las luces de neón iluminan las fachadas del Kremlin mientras miles de personas se preparan para una noche de fiesta que no olvidarán.
Si pensás que la vida nocturna en Buenos Aires es intensa, espera a experimentar las discotecas de Moscú. Esta capital rusa tiene una escena de clubes que mezcla tecnología de punta, arquitectura futurista y una energía que te envuelve desde el momento en que cruzás la puerta. Los mejores clubes funcionan de jueves a domingo, abren alrededor de las 23 horas y muchos no cierran hasta pasadas las 6 de la mañana. Algunos requieren reserva previa, especialmente los fines de semana, así que es recomendable que organices con anticipación.
Lujo y sofisticación en el corazón de Moscú

Los clubs premium de la ciudad están diseñados para impresionar. Contás con espacios de varios pisos, pistas de baile enormes, sistemas de sonido que literalmente te vibran en el pecho y bares donde mezclólogos profesionales preparan cócteles con precisión de cirujano. Muchos de estos lugares tienen dress code: no se permite ropa deportiva ni sandalias. Los precios de entrada varían entre 10 y 30 dólares por persona, aunque en algunos clubs de lujo podés gastar más si decidís reservar una mesa VIP. Una cerveza te cuesta alrededor de 5 dólares, mientras que un cóctel ronda los 8 a 12 dólares.
Desde el centro histórico hasta Tverskaya: donde late el corazón de la fiesta

La mayoría de los mejores clubes se encuentran en el distrito de Tverskaya y sus alrededores, muy cerca del Kremlin y la Plaza Roja. Es una zona perfecta porque después de bailar toda la noche podés caminar por las calles históricas de Moscú mientras amanece. Los taxis son económicos (unos 3-5 dólares por carrera corta) y siempre hay opciones de transporte disponibles, incluso a las 6 de la mañana. El metro de Moscú, por cierto, es espectacular de noche: las estaciones parecen palacios subterráneos con sus lámparas de cristal y mosaicos dorados.
Lo que necesitás saber antes de salir a la noche en Moscú

Llevá tu pasaporte o documento de identidad sin falta: el control de acceso es estricto. La música que predomina es house, techno y música electrónica en general, aunque algunos clubes tienen noches temáticas con hip hop o pop. Si viajás desde Buenos Aires, el vuelo directo dura aproximadamente 14 horas. Moscú está 6 horas adelantada con respecto a la Argentina, así que el jet lag es importante: descansá bien antes de tu primera noche de clubbing.
Moscú te espera cuando cae el sol. La ciudad se transforma en un laberinto de luces, ritmos y posibilidades infinitas. Desde el primer momento en que las puertas del club se abren y ese beat electrónico te golpea, sabés que estás en un lugar especial, donde la noche es una experiencia de arte y movimiento. ¿Listos para descubrir qué se siente bailar en el corazón de Rusia?


























