Praga de noche: por qué es la ciudad más barata y divertida para salir de fiesta en Europa

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Cuando caes en Praga a las 22 horas y descubrís que los bares ya están a reventar, entendés por qué esta ciudad se convirtió en la capital europea del buen vivir nocturno económico. Cerveza que cuesta menos que el agua, discotecas abiertas cada noche (no solo viernes), y una actitud absolutamente relajada ante la entrada a cualquier local. Bienvenido al paraíso de la noche barata.

Si todavía creés que la fiesta en Europa tiene que ser cara y elitista, Praga llega para romper ese mito. Esta ciudad checa no solo ofrece noches memorables, sino que además te permite disfrutarlas sin vaciar tu billetera. A diferencia de Barcelona, Berlín o Ámsterdam, acá podés salir de fiesta cualquier noche de la semana sin sentir que estás siendo un turista derrochador. La cerveza checa está entre las mejores del mundo, y los precios lo confirman: conseguís una pinta por menos de lo que gastarías en una lata en Buenos Aires.

Lo que más sorprende a los viajeros argentinos es que la noche arranca temprano. Olvídate del ritmo español donde recién a las 23:30 la gente sale de casa. Aquí, alrededor de las 22 horas, los bares ya están llenos de gente lista para pasarla bien. Eso significa que si vos preferís estar en la cama a las tres de la mañana, podés hacerlo sin perderte nada. La fiesta en Praga se distribuye a lo largo de toda la noche, no se concentra en la madrugada.

Los clubs que todos visitan (y por qué algunos merecen la pena)

Praga de noche: por qué es la ciudad más barata y divertida para salir de fiesta en Europa

Karlovy Lázně es el rey indiscutible: la discoteca más grande de Praga, instalada en un edificio histórico pegado al Puente de Carlos. Cinco plantas, cada una con su estilo musical, perfecta para grupos grandes que buscan ambiente garantizado. Eso sí, es turística de punta a punta. Las copas rondan entre 6 y 10 euros, y es el típico lugar donde los locales van ocasionalmente pero no es su favorito. Abre todos los días alrededor de las 22:00.

Roxy es otra historia. A minutos andando de la Plaza del Reloj, en la calle Dlouhá, funciona como puente entre viajeros y locales. Traen artistas internacionales, el programa de música electrónica es de primera categoría, y antes de ir siempre conviene revisar quién actúa. Es de las pocas salas grandes que te hace sentir parte de la verdadera Praga, no como visitante de un parque temático.

Para una noche más glamurosa, Duplex en la plaza de Wenceslao ofrece dos plantas con una terraza en el piso superior donde tomarte un cóctel mirando el skyline de la ciudad. Ambiente cosmopolita, electrónica de calidad, y sí, bastante concurrida por turismo. Pero si querés sentirte un poco sofisticado sin perder la esencia de Praga, es una buena opción.

La verdadera magia: bares, cerveza y la ausencia de complicaciones

Praga de noche: por qué es la ciudad más barata y divertida para salir de fiesta en Europa

Acá viene lo mejor. En Praga salir de fiesta es fácil. No hay esas puertas VIP que te cierran la entrada, no hay onda de «tenés que venir con entrada precomprada», no hay seguridad que te mira de arriba abajo. Los bares abren hasta tarde, la gente es de todas las edades, y la atmósfera es acogedora incluso para viajero solo que entra a tomar algo.

Si querés acompañar la noche con comida, los platos típicos checos funcionan perfecto con una ruta de bares. Goulash, sopa de cebolla, panceta frita: todo es económico y delicioso. Una mención aparte merece la cerveza checa, que se bebe a cualquier hora sin que nadie cuestione tu decisión de desayunar con una pinta.

Un dato importante: la absenta que venden en bares turísticos con el ritual del azúcar quemado no es la histórica que bebían Hemingway o Picasso. Es un atractivo para turistas. La absenta de verdad existe en Praga, pero no esperes la experiencia romántica de las novelas. Es lo que es: un licor fuerte que muchos turistas prueban una vez y listo.

Praga te espera cuando cae el sol. Prepárate para descubrir que sí es posible disfrutar de una noche europea completa sin hipotecar tu tarjeta de crédito. Desde Buenos Aires, los vuelos llegan alrededor de 15-16 horas con escalas. Vale cada minuto de vuelo.