Si creés que tomarte un cóctel es solo mojitos en una playa, Londres tiene una sorpresa esperándote. Conocé los bares que transformaron la coctelería en un arte.
Hay ciudades que te ofrecen buenos vinos, y hay ciudades que te ofrecen experiencias que te cambian la forma de beber. Londres es la segunda. Cuando llegues al aeropuerto de Heathrow después de viajar desde Buenos Aires (vuelos directos desde EZE de alrededor de 12 horas), la mejor forma de empezar tu aventura no es en un típico pub británico, sino en uno de estos templos del cóctel que funcionan como galerías de arte líquido. Cada bar tiene su propia historia, su propia filosofía, su propia razón para ser imprescindible.
El Connaught: donde se corona el mejor bar del mundo
Entrá a The Connaught Bar en Mayfair y sentite como en una película de espías de los años sesenta. Este no es un bar cualquiera: fue votado el mejor cóctel bar del mundo durante dos años consecutivos. Sí, leyó bien. La joya de la corona es el famoso carrito de Dry Martini, donde los bartenders diseñan versiones personalizadas del clásico para cada cliente. Imaginá: vos elegís tu tipo de gin, tu vermouth, tu temperatura exacta. Es casi meditación líquida. También probá el «Cóctel Magnetum» (whisky y jerez en dos actos) o el «Negroni Vintage». La dirección es Carlos Place, Mayfair. Tomá el Tube hasta Bond Street. Los cócteles rondan los £18-20 (alrededor de $25-30 USD).
Nightjar: jazz, años 20 y cócteles que cuentan historias
Shoreditch es el barrio bohemio de Londres, y Nightjar es su corazón coctelero. Entrá en 129 City Road y dejate envolver por la atmósfera de los locos años veinte. Lo especial acá no es solo la carta infinita de cócteles con influencias de todo el mundo: es la música en vivo de jazz que acompaña cada sorbo. Los bartenders acá son artistas que conocen cada historia detrás de cada bebida. Desde creaciones clásicas hasta inventos propios, cada cóctel es una puerta abierta a un viaje diferente. La estación Old Street te deja a pocos pasos. Los precios oscilan entre £12-16 ($16-22 USD), un poco más accesible que Mayfair pero igual de memorable.
69 Colebrooke Row: el speakeasy secreto de Islington
Este es el lugar donde la magia de Londres se torna casi clandestina. Técnicamente no tiene nombre formal, solo una dirección: 69 Colebrooke Row. Buscá la pequeña linterna sobre la puerta (es fácil pasar de largo, y eso es intencional). Una vez adentro, descubrís un interior acogedor con música jazz en vivo y una carta de bebidas que desafía la lógica: «Heather Negroni», «Tomayto Tomahto», creaciones que parecen sacadas de un sueño. Está a dos pasos de la estación Angel. Los cócteles cuestan £11-14 ($15-19 USD). Es el tipo de lugar que los londinenses guardan como secreto pero que no le molesta que otros descubran.
Sala Coral: Instagram, art déco y la mejor selección de espumosos
Si Wes Anderson hubiera diseñado un bar, sería Sala Coral. Las paredes color coral, el mobiliario art déco, la atmósfera decadente: todo acá respira diseño y sofisticación. Además del lugar Instagram-perfecto, tienen «la lista de vinos espumosos ingleses más larga del mundo» (sí, así como suena). Situado en Bloomsbury, en 16-22 Great Russell Street, está a minutos de Tottenham Court Road. Los cócteles rondan £14-17 ($19-23 USD).
Cuando terminés de viajar por Londres y regreses a Buenos Aires, estos bares van a quedarte en la memoria como experiencias, no como lugares. Porque en Londres los cócteles no son solo bebidas: son historias, arte, momentos. Ese es el verdadero lujo de esta ciudad.





























