Melbourne es la capital mundial de la vida nocturna del hemisferio sur. Si querés experimentar una noche que te deje sin dormir, estos bares te van a cambiar la manera de entender el entretenimiento.
La escena de bares en Melbourne es tan diversa como la ciudad misma. Mientras que en Buenos Aires cerramos tarde, acá la noche recién empieza cuando salés del laburo. Desde pequeños pubs escondidos en los famosos laneways (las callecitas secretas del centro) hasta cocktelerías de autor donde cada trago es una obra maestra, Melbourne ofrece experiencias para todos los gustos. Los argentinos que llegan acá se sorprenden: los bares abren desde el mediodía y la gente entra a tomar una cerveza como si fuera un café. La cultura del pub es sagrada en Australia, y Melbourne lo lleva al extremo.
Los laneways: donde la magia de la noche sucede

Metete en cualquiera de los laneways del centro de Melbourne y descubrirás bares que parecen sacados de una película. Son callejones estrechos, llenos de grafiti colorido, con entradas discretas que ocultan mundos completamente diferentes. Algunos tienen techo de plantas, otros son oscuros y atmosféricos con música en vivo. La Hosier Lane y Union Lane son las más famosas, pero los mejores bares están en lugares menos obvios. Podés pasar por una puerta sin cartel, subir escaleras angostas y encontrarte con una sala llena de gente tomando cócteles mientras un DJ toca lo mejor del indie británico.
Pubs australianos: la experiencia auténtica que no podés perderte

Si querés sentir el pulso real de Melbourne, entrá a un pub tradicional. Acá no hay discriminación por edad ni hora del día. Un viernes a las 17hs encontrás oficinistas tomando cerveza con colegas, grupos de amigos, y gente de todas las edades mezclándose naturalmente. La cerveza es excelente y económica comparada con Buenos Aires: una pinta (568 ml) sale entre 8 y 12 dólares australianos. Pedí una «schooner» si querés una porción más grande. Los pubs suelen tener ambientación retro, pisos de madera gastada, y esa sensación de lugar histórico que te hace sentir parte de algo importante.
Cocktelerías que competirían con cualquier lugar del mundo

Melbourne es ciudad de bartenders obsesionados con la calidad. En los bares de cócteles modernos, cada bebida se prepara con precisión casi científica. Usan ingredientes locales, técnicas japonesas, y una creatividad que te deja boca abierta. Un cóctel sale entre 18 y 25 dólares australianos, pero vale cada peso. La diferencia con Buenos Aires es que acá los bartenders son artistas que hablan poco pero hacen mucho. Te preparan exactamente lo que pedís, sin atajos.
La noche en Melbourne te va a quedar grabada. Ya sea en un laneways secreto, un pub lleno de gente o una coctelería de autor, esta ciudad tiene una energía que es imposible de resistir. Los argentinos que visitamos Melbourne nos damos cuenta de que la vida nocturna acá es un deporte nacional. Reservá un par de noches para explorar, porque una no alcanza. La próxima vez que alguien te hable de las mejores ciudades para salir, decile que conocés Melbourne.





























