La Tate Modern te va a cambiar la forma de entender el arte (y no necesitás pagar entrada)

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Si todavía no visitaste la Tate Modern, estás perdiéndote uno de los museos más revolucionarios de Europa. Lo mejor: podés entrar gratis a la colección permanente y descubrir obras maestras del arte contemporáneo sin gastar un peso extra en entrada.

Desde mayo del año 2000, este gigante cultural se levanta en Southwark, a la orilla del Támesis, transformando lo que fue una central eléctrica en el templo del arte moderno y contemporáneo. Para los argentinos que viajan a Londres, la Tate Modern es casi una obligación: alberga la colección nacional británica de arte internacional desde 1900 hasta hoy. Estamos hablando de casi un siglo y medio de creatividad humana bajo el mismo techo. Llegar hasta ahí es sencillo: desde el aeropuerto de Gatwick podés tomar el Gatwick Express hasta London Bridge, y desde ahí son apenas 15 minutos caminando hasta el museo.

Una catedral del arte sin costo de entrada

La Tate Modern te va a cambiar la forma de entender el arte (y no necesitás pagar entrada)

Lo que distingue a la Tate Modern de otros grandes museos europeos es su política de acceso. La colección permanente es completamente gratuita. Sí, leíste bien. Mientras que en el Louvre de París pagás una fortuna, acá podés pasar horas recorriendo las galerías sin abrir la billetera. Esto hace que sea uno de los museos más democráticos del continente, un lugar donde estudiantes, turistas mochileros y coleccionistas millonarios conviven en igualdad de condiciones frente a las mismas obras.

La Turbine Hall: donde el arte respira diferente

La Tate Modern te va a cambiar la forma de entender el arte (y no necesitás pagar entrada)

El corazón palpitante de la Tate Modern es la famosa Turbine Hall, un espacio descomunal donde se instalan obras de arte monumental que cambian cada pocos meses. Aquí es donde experimentás el arte en su máxima expresión: estructuras que te envuelven, instalaciones que juegan con la luz y el movimiento, piezas que transforman completamente tu percepción del espacio. La primera vez que entrás y ves esa inmensidad, inevitablemente te queda la mandíbula en el piso.

Recorridos temáticos para todos los gustos

La Tate Modern te va a cambiar la forma de entender el arte (y no necesitás pagar entrada)

Las galerías están organizadas por temas que van más allá de la cronología: «Energía», «Sueño», «Estados de fluidez» y «Materialidades» son algunos de los ejes. Esto significa que vas a encontrar desde las vanguardias históricas hasta las experimentaciones más radicales del arte contemporáneo, pero conectadas de formas inesperadas que estimulan tu pensamiento. Las obras de Picasso, Matisse, Duchamp y Pollock conviven con artistas emergentes en un diálogo constante entre pasado y presente.

Visitá la Tate Modern en una mañana o una tarde, llevá tiempo porque el lugar es enorme. Podés consultar online qué exposiciones temporales están en cartel: muchas sí cobran entrada, pero valen cada centavo. Para los argentinos que aman el arte y viajan con presupuesto ajustado, este es el museo que reconcilia cultura con accesibilidad. Londres te está esperando.