Las playas de Portugal que te van a hacer olvidar el Mediterráneo para siempre

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Si pensás que conocés el Atlántico porque visitaste Mar del Plata, Portugal te va a sorprender de una forma que no esperabas. Sus casi mil kilómetros de costa guardan secretos que los turistas europeos recién están descubriendo.

Portugal no es solo caminar por Lisboa o probar vino de Oporto. El país ibérico esconde algunas de las playas más espectaculares de Europa, y la mejor parte es que están lejos del caos del Mediterráneo. En el Algarve, la región más meridional, encontrás formaciones rocosas que parecen esculpidas por un artista obsesionado con la perfección. Acantilados de color naranja y dorado que contrastan con aguas turquesas. No es exageración: están consideradas entre las más bonitas del continente.

Praia da Marinha: el lugar donde la naturaleza muestra su verdadera obra maestra

Las playas de Portugal que te van a hacer olvidar el Mediterráneo para siempre

Empecemos por la que todos hablan. Praia da Marinha, ubicada cerca de Lagoa, es prácticamente un templo para los amantes de la naturaleza. Lo que la hace especial no es solo la arena o el agua (que son impecables), sino ese arco marino doble llamado Arcos Naturais que ves desde la playa. Es el tipo de vista que querés compartir en redes pero que también querés guardar solo para vos.

El truco es llegar temprano. El estacionamiento tiene límite y la policía cierra la ruta cuando se llena. Si salís desde Buenos Aires hacia Lisboa (usualmente entre 10 y 14 horas de vuelo con escala), podés estar buceando en estas aguas en menos de 24 horas. Los vuelos desde EZE rondan los 900 a 1200 dólares dependiendo de la temporada.

Praia do Camilo: para cuando querés lujo sin sacrificar la naturaleza

Lagos es el corazón turístico del Algarve, pero no por eso es un lugar arruinado. Praia do Camilo está ahí, rodeada de acantilados de arenisca que parecen hechos de chocolate. Las aguas son cálidas, poco profundas y el escenario es cinematográfico. Bajás una escalera de madera (sí, una escalera, parte del encanto) y llegás directo al paraíso.

Está a metros de Ponta da Piedade, otro de los símbolos del Algarve. La infraestructura es buena: hay bares en la playa, el parking tiene capacidad para unos 30 autos, y si viajás en familia, las aguas tranquilas son perfectas para los chicos.

Por qué Portugal es mejor ahora que en verano

Acá viene el dato que cambia todo: octubre y noviembre son los meses ideales. El verano (julio y agosto) es un circo de turismo europeo. El agua sigue siendo cálida, pero encontrás playas prácticamente vacías. Los precios bajan entre 20 y 30 por ciento, y los hoteles todavía están abiertos. Es el sweet spot para viajeros argentinos que quieren Europa sin el show.

El clima en esa época es perfecto: días soleados, tardes frescas, sin el calor sofocante del verano. Podés pasar horas en la playa sin sentir que te estás cocinando.

Portugal te está esperando. Las playas del Algarve no son un destino secundario: son la razón por la que muchos viajeros olvidaron Italia y España. Si todavía no reservaste tu viaje a Portugal, este es el momento. La próxima primavera podría ser demasiado tarde.