Por Paula Antolini
Mar Azul es, decididamente, un lugar para quienes disfrutan de la playa y del bosque, en iguales cantidades.

Ubicada en el final del Partido de Villa Gesell, Provincia de Buenos Aires, esta localidad balnearia se caracteriza por sus amplias playas, su centro pequeño y rodeado de pinos, y sus campings con salida directa a la costa.
Llegar a este balneario tiene sus particularidades, que lo hacen también especial: la terminal más cercana es la de Villa Gesell, y de ahí – a tan solo 19 kilómetros- se puede acceder a un remis (hay muchas empresas ubicadas en la periferia de la terminal) o tomar el 504, un colectivo de línea de «El Último Querandí S.A.» que concluye su recorrido en el camping de Ingenieros, el extremo final del territorio geselino.

Para alojarse existen opciones diversas: ya que el código de edificación no permite hacer locaciones en altura, se pueden alquilar cabañas, bungalows o, si sos más aventurero, parcelas en los campings Mar Azul e Ingenieros, que cuentan con canchas de tenis, básquet, fútbol, parrillas, pileta y quinchos con propósitos múltiples.
Realmente te recomiendo disfrutar de la vida de acampante ya que ambas opciones para hacerlo cuentan con pasarelas que desembocan directamente en la arena. Es una experiencia única la de despertar, elongar un poco después de la noche de colchón inflable o bolsa de dormir, y atravesar descalzo un camino de pasto y arena con desniveles que te presentan, cuando agarrás un relieve más alto, la inmensidad de la playa delante de tus ojos.

Las actividades nocturnas no son muchas en Mar Azul. Su centro es muy pequeño, con dos o tres cafeterías realmente ricas e íntimas, así que lo conveniente es caminar hasta Mar de las Pampas -son 2 kilómetros por la calle principal- que cuenta con diversos comercios y opciones más variadas para comer y tomar, todas ellas con una hermosa arquitectura de bosque para sentirse dentro de una historia de Blancanieves.

Otra posibilidad para sentir por momentos un poco de asfalto es tomar el 504 hasta Villa Gesell y recorrer esta zona, visiblemente más urbanizada, para luego volver antes de medianoche, cuidando los horarios ya que es un colectivo con una frecuencia pretenciosa. Esta es una opción bastante utilizada por quienes vacacionan en Mar Azul ya que las playas, al estar más cerca de Mar del Plata, son ventosas y frías pasadas las 17/18hs, jugar a la pelota paleta en ese horario puede llegar a ser un deporte de riesgo por las inmensas corridas que se generan, así que mejor usar la hora de la merienda para hacer turismo local, ¿no?

Llegar a este hermoso y frondoso pedacito de Gesell desde C.A.B.A. lleva algo más de 5 horas en auto, o aproximadamente 7 horas en micro de larga distancia. Los precios en este último transporte rondan entre los $4.000 y $4.500, pero por supuesto pueden variar al reabrirse los viajes internos.
Realmente disfrutar de las playas de Mar Azul, donde hacia la derecha no existen balnearios por kilómetros y uno se siente dueño del mundo, donde mirar hacia arriba implica observar un cielorraso de pinos con manchitas de cielo real, es un fantástico escape de los ruidos y la frenética ciudad. Así que si contás con algunos días de vacaciones y no sabés para donde virar, buscá en el maps cómo llegar a Mar Azul, un destino al que tenés que ir.





























