Tu perro merece probar las mejores cosas: los restaurantes donde comen como reyes en Buenos Aires

0
5

¿Sabés qué es lo mejor de vivir en Buenos Aires siendo dueño de un perro? Que la ciudad entera se vuelca a consentir a tu compañero peludo, hasta en la mesa. Hay lugares donde tu amigo de 4 patas no solo está permitido, sino que además tiene menú propio.

Si pensás que llevar a tu perro a comer afuera es un lujo que solo existe en las películas, preparate para cambiar de idea. En Palermo existe un restaurante que entiende perfectamente que tu mejor amigo también merece darse los gustos culinarios. Merope es ese lugar donde vos disfrutás de un brunch espectacular mientras tu perro saborea opciones gourmet diseñadas especialmente para él. No es comida común de perro: estamos hablando de muffins y cookies artesanales hechas con ingredientes frescos como pollo, zanahoria, avena y manzana. Y sí, tienen forma de huesitos. Esos detalles que hacen que tu compañero peludo se sienta tan especial como vos.

Donde el brunch se convierte en una experiencia familiar de verdad

Tu perro merece probar las mejores cosas: los restaurantes donde comen como reyes en Buenos Aires

El concepto de Merope va más allá de permitir perros en la terraza. Es un restaurante de inspiración colombiana que pensó cada detalle para que la visita sea cómoda para toda la familia, incluyendo los de 4 patas. Mientras esperás que llegue tu orden, podés ver cómo tu perro disfruta de su cookie casera, con la misma satisfacción que vos cuando probás uno de sus siete tipos de huevos diferentes para el brunch. El lugar tiene esa vibra relajada de Palermo, con mesas afuera donde el ambiente es tranquilo y perfecto para pasar un domingo sin apuros. Para los humanos, hay opciones que van desde lo clásico hasta lo aventurero. Si querés probar algo diferente, el Cali es un postre colombiano de maracuyá que cambió vidas. En serio.

La experiencia de salir a comer sin dejar a tu mejor amigo en casa

Tu perro merece probar las mejores cosas: los restaurantes donde comen como reyes en Buenos Aires

Lo mejor de este tipo de lugares es que resuelven esa culpa que sentís cuando tenés que dejar a tu perro solo para salir a disfrutar. En Merope, tu compañero está contigo, come rico, y probablemente termine siendo la estrella del lugar. Los otros clientes van a querer fotos con él, especialmente cuando vean esas cookies con forma de hueso. Es el tipo de experiencia que los porteños buscamos: lugares que nos entienden, que saben que nuestras mascotas son familia, y que están dispuestos a consentir a todos por igual.

Si todavía no llevaste a tu perro a Merope, este es el momento. Ubicado en Gurruchaga 1887 en el corazón de Palermo, es el tipo de descubrimiento que te hace amar aún más a la ciudad. Salí con tu mejor amigo, disfrutá de un brunch que te devuelve la fe en la gastronomía porteña, y mirá cómo tu perro come mejor que vos. Porque en Buenos Aires, los amigos de 4 patas no solo van a donde los dueños quieren: van a donde merecen estar.