El Carnaval, una festividad que no conoce fronteras, se convierte en una explosión de color, música y alegría en diversos destinos alrededor del mundo. Si estás buscando sumergirte en la magia de esta celebración única, en Tenés Que Ir te presentamos algunos destinos ideales que ofrecen experiencias inolvidables durante esta celebración.
Río de Janeiro
Si Brasil lleva el carnaval en la sangre, bien se puede afirmar que Río de Janeiro es el corazón que la bombea. Con más de 5 millones de personas en su edición 2023, no cabe duda de que está en el podio de los festejos de carnaval más importantes de todo el mundo.

Si bien el Sambódromo da Marqués de Sapucaí va a ser, como cada año, el gran punto central del carnaval con las escolas de samba y sus majestuosas carrozas, la ciudad entera vibrará con los blocos, enormes y coloridas comparsas callejeras que recorren cada una de las esquinas cariocas, desbordándolas de gente, alegría y sensualidad.

Para quienes deseen tener una experiencia VIP, el Camarote Maravilha, con la mejor vista de todo el Sambódromo, espera con un bar stockeado con bebidas premium, platos elaborados y un traslado a Copacabana. Un lujo.
Oruro
El 2001 fue el momento elegido para que se combinaram las tradiciones autóctonas junto a las europeas para que se materializara una celebración que aún hoy despierta el orgullo de todo el pueblo boliviano. Fue allí cuando la Unesco declaró al Carnaval de Oruro como “Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad”.

Igual, lo de intangible es discutible: quien lo viva en primera persona terminará abrazado por una experiencia que es una gran combinación entre las costumbres religiosas y el fervor de un festejo tan colorido como interminable. Solo con decir que el desfile se extiende por más de 40 cuadras y que la procesión final se compone de más de 30 mil músicos y bailarines que no descansan en las casi 15 horas que dura la peregrinación hacia la Virgen del Socavón, es posible entender lo anteriormente mencionado.

Ubicada a 3.700 metros de altura, y con una población que apenas sobrepasa los 200.000 habitantes, en época de carnaval sus calles se ven desbordadas ya que esa cifra se duplica dada la gran cantidad de gente foránea que quiere sumergirse en ese festival de colores, música y folklore que tendrá su apogeo del 10 al 13 de febrero.
Nueva Orleans
El Mardi Gras -martes gordo, de su traducción al castellano- todavía guarda la costumbre de antaño de darse un banquete con alimentos cargados de grasas para llegar “en forma” al ayuno de la Cuaresma. De hecho, desde 1875 es feriado en todo Luisiana y hasta es obligatorio que las personas que participan de los carros alegóricos usen máscaras.

Otra curiosidad de este llamativo y extravagante festejo es que desde los carros se lanzan infinidad de objetos (lentes de sol, zapatos, los tradicionales collares y hasta comida), que los espectadores intentan acumular como valiosos trofeos de carnaval.

Entre los siempre deslumbrantes y brillosos trajes, es común que predominen tres colores principalmente: violeta (representa la justicia), verde (alusivo a la fe) y dorado (vinculado al poder). ¿Un último dato? Hasta los perros tiene su propio desfile de carnaval en Nueva Orleans, este rincón de los Estados Unidos donde no solo el jazz es parte de su cultura.
Niza
Entre el 17 de febrero y el 3 de marzo, Niza se paraliza. La ciudad empieza a latir al compás del carnaval, con sus calles atestadas de propios y ajenos, y con las propuestas que lo convierten en uno de los festejos más importantes y grandilocuentes de todo el mundo.

El lema de este año es «Rey de la Cultura Pop», por lo que en las siempre glamorosas y gigantescas carrozas desfilarán las grandes figuras del Manga, de los videojuegos y de las series más populares a nivel mundial. Párrafo aparte merece uno de los espectáculos más fascinantes, denominado “La batalla de las Flores”.
Con un lujo y un detalle que impresionan, las carrozas decoradas íntegramente con flores engalanan las calles de esta ciudad francesa, con el agregado que después dichas flores con arrojadas al público, tiñendo a toda la ciudad de un colorido difícil de olvidar.
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Por la noche, el Festival de las Luces es el que se encarga de iluminar el cielo y ofrecer otro momento irrepetible, con la invaluable compañía de artistas callejeros, bailarines, acróbatas y músicos. Como cada año, el carnaval termina con la incineración del rey, otro momento especial y que nadie quiere perderse.
Venecia
Para conocer el origen de esta festividad es necesario viajar hasta 1296, ya que es en ese momento donde se puede rastrear el documento que hace referencia, por primera vez y de manera oficial, al Carnaval de Venecia como fiesta pública.Su evolución a través de los años fue tal que hoy es reconocido como uno de los más importantes y lujosos de todo el mundo: tal es así que se invierten miles de euros en la confección de trajes y máscaras.

El estar rodeado de canales y que las embarcaciones completen una interminable procesión acuática le terminan de dar el toque para que sea un evento de elite. Las glamorosas máscaras son el gran distintivo del festejo: desde sus inicios en allá por el 1200 hay constancia de talleres especializados en su diseño y confección. ¿El motivo de su uso? Que la nobleza pudiera mezclarse con el pueblo, y pasar desapercibida preservando su identidad.

La edición 2024 tiene una dedicatoria más que especial: a Marco Polo, quizás el veneciano más internacional de la historia, quien falleció hace exactamente 700 años. ¿El imperdible de cada año? “Il volo dell’angelo”, que tendrá lugar el 4 de febrero en la icónica Plaza San Marcos.





























