¿Buscás un destino de playa que combine paisajes soñados, tranquilidad y cultura local? Este verano, en Tenés Que Ir te contamos sobre siete rincones brasileños que prometen robarse todas las miradas.
1. Pipa: delfines y la belleza de lo simple
En los años 80, Pipa era apenas un pequeño pueblo con calles de arena y un teléfono público. Hoy, este rincón en el estado de Rio Grande do Norte sigue siendo un paraíso, protegido por leyes que preservan su naturaleza.

A solo 80 km al sur de Natal, Pipa ofrece acantilados rojizos, playas con forma de corazón como la Praia do Amor y la posibilidad de avistar delfines en su hábitat natural. Ideal para surfistas y amantes de la naturaleza.
2. Carneiros: la postal perfecta
A una hora de Porto de Galinhas, Carneiros parece sacado de un sueño. Con sus interminables hileras de palmeras, aguas cristalinas y manglares, es un lugar único.

Su acceso restringido asegura la exclusividad: solo se llega con excursiones o a través de las posadas locales. Aquí podés disfrutar de paseos en catamarán, baños de arcilla y una iglesia frente al mar que es el símbolo del lugar.
3. Porto de Galinhas: piscinas naturales y aventuras
Con un litoral que combina arenas blancas y arrecifes de coral, Porto de Galinhas es el destino más visitado del estado de Pernambuco. Sus piscinas naturales, accesibles solo en marea baja, son un espectáculo imperdible.

También podés recorrer las playas cercanas en buggy y explorar los manglares del río Maracaípe, hogar de caballitos de mar y tortugas marinas.
4. Trancoso: el lujo discreto
En el sur de Bahía, Trancoso combina naturaleza y sofisticación. Este destino hippie-chic es famoso por su Quadrado, una plaza central rodeada de casas coloridas y una iglesia simple que es la postal del lugar.

Aunque cuenta con hoteles de lujo y beach clubs, la tranquilidad de sus playas y la naturaleza intacta son sus mayores atractivos. Además, cada 20 de enero, el pueblo celebra la fiesta de São Sebastião, una tradición que reúne a locales y visitantes.
5. Praia do Forte: diversión para toda la familia
A solo 70 kilómetros de Salvador, esta playa de la Linha Verde es ideal para familias. Sin autos particulares, la villa se recorre a pie, en bici o en buggy.

Ofrece opciones de alojamiento para todos los presupuestos y actividades como visitar el Proyecto Tamar, dedicado a la conservación de tortugas marinas. Además, su cercanía al río Timeantube permite disfrutar de paseos tranquilos en kayak.
6. São Miguel dos Milagres: un secreto bien guardado
Este paraíso en el estado de Alagoas aún conserva su ritmo tranquilo gracias a su acceso limitado. Con playas desiertas, aguas mansas y posadas de charme, es perfecto para desconectar.

Además, podés navegar por el río Tatuamunha y encontrarte con los manatíes, una experiencia única. Las playas do Toque, Lage y Patacho son imprescindibles para quienes buscan tranquilidad y contacto con la naturaleza.
7. Búzios: un clásico cerca de Río de Janeiro
A solo 180 km de Río, Búzios se destaca por sus más de 20 playas que ofrecen algo para todos los gustos. Con su estilo pintoresco, es el lugar ideal para una escapada romántica.

No te pierdas las posadas llenas de flores que balconean al mar y los atardeceres mágicos. Además, su vibrante vida nocturna y restaurantes gourmet hacen de Búzios un destino versátil que combina relax y diversión.
Estas playas de Brasil te invitan a vivir un verano inolvidable. Elegí tu favorita y empezá a planear tu próxima aventura.





























