Un rincón mágico en Mendoza: descubrí el Laberinto de Borges en San Rafael

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Cuando el frío se instala y las vacaciones de invierno invitan a escapar de la rutina, Mendoza se presenta como una de las provincias favoritas del país. Pero más allá del clásico circuito de vinos y montañas, existe un rincón poco conocido que combina literatura, naturaleza y encanto en partes iguales.

¿Lo conocías? Se trata del Laberinto de Borges, un espacio único ubicado en San Rafael que promete una experiencia distinta, ideal para disfrutar en familia, en pareja o con amigos.

Este atractivo, que comenzó como un homenaje a Jorge Luis Borges, terminó convirtiéndose en uno de los paseos más originales y atrapantes de la provincia. Y no es para menos: caminar entre sus senderos es adentrarse en un mundo de símbolos, poesía y paisajes que parecen salidos de un cuento.

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Entre cipreses y palabras: una experiencia para todos los sentidos

El Laberinto de Borges está ubicado dentro de la histórica Finca Los Álamos, al sur de Mendoza. Rodeado de viñedos, árboles centenarios y un aire de paz inigualable, este lugar se construyó sobre tierras que pertenecieron a la familia de Susana Bombal, amiga cercana del célebre escritor. Desde su inauguración, el sitio fue ganando popularidad y hoy se posiciona como uno de los imperdibles de San Rafael, sobre todo durante el invierno, cuando el clima fresco invita a caminar y explorar sin apuro.

El corazón del paseo es, por supuesto, el laberinto: un diseño de más de mil metros cuadrados formado por cipreses, cuidadosamente dispuestos para formar la figura de un libro abierto. En el centro, una estrella de ocho puntas –símbolo frecuente en la obra de Borges– espera a los visitantes que logren superar el desafío de encontrarla.

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Pero la propuesta va mucho más allá del recorrido. El predio cuenta con sectores para hacer picnic, tomar fotografías y disfrutar del paisaje mendocino en su máxima expresión. También se ofrecen visitas guiadas que revelan los secretos ocultos detrás del diseño del laberinto, y que permiten conocer más sobre la vida y el legado del autor.

Cultura, gastronomía y paisajes de ensueño

Una de las sorpresas del lugar es su pintoresca pulpería, donde se pueden degustar comidas regionales como empanadas, locro, pastelitos caseros y, por supuesto, el vino mendocino que nunca decepciona. Todo en un entorno relajado, ideal para desconectarse y disfrutar con los cinco sentidos.

Laberinto de Borges en San Rafael, Mendoza

Para quienes deseen prolongar la experiencia, es posible alojarse en la finca y disfrutar de un entorno íntimo, con propuestas culturales como pequeñas muestras literarias o artísticas que se organizan en fechas especiales. Un verdadero plan de invierno que combina descanso, aprendizaje y placer.

Cómo llegar y cuándo ir

El acceso es muy sencillo. Desde la ciudad de Mendoza, hay que tomar la Ruta Nacional 40 hacia San Rafael, y luego un desvío por la Ruta Provincial 173 que conduce directamente hasta la finca. También se puede llegar en micro hasta la terminal de San Rafael y, desde allí, tomar un remis o taxi. El lugar está a solo 15 kilómetros del centro.

Aunque se puede visitar todo el año, el invierno le suma un encanto especial: temperaturas ideales para caminar al aire libre, menos afluencia turística que en temporada alta y la posibilidad de disfrutar de una Mendoza distinta, más serena y poética.

Si estás buscando un destino que te sorprenda, que mezcle naturaleza con cultura y que te ofrezca algo más que las postales típicas, el Laberinto de Borges te espera con los brazos abiertos. Animate a perderte entre sus caminos y a encontrarte con una Mendoza que quizás todavía no conocías.